Turquía tiene clínicas excelentes y clínicas peligrosas. Estos tres documentos las separan mejor que cualquier web de reseñas.
El Ministerio de Sanidad de Turquía autoriza centros específicamente para atender a pacientes internacionales. Es un certificado numerado que puedes pedir ver. Una clínica que trata a extranjeros sin él opera fuera del marco creado para protegerte.
Pide el nombre y el número de colegiado del dentista que te tratará, y confirma que la persona que conoces ese día es la que te trata. En las clínicas que generan historias de terror, la consulta es con un doctor y el tratamiento con un auxiliar.
Una acreditación Temos, JCI o equivalente significa que un organismo externo ha auditado la esterilización, los registros, los procesos de consentimiento y el manejo de complicaciones. No es marketing — es una auditoría que puedes verificar directamente con la entidad acreditadora.
Plan de tratamiento por escrito antes de volar, precio desglosado, marca del implante indicada por escrito, un documento de garantía y un coordinador con nombre que responde tras tu regreso. Si falta alguno de esos cinco, sigue buscando.
Pregúntalo de antemano. Ofrecemos garantía por escrito, seguimiento a distancia y, si hace falta, cubrimos la revisión — pero eso deberías exigirlo por escrito a cualquier clínica.