La herramienta más útil junto a un implante no es el cepillo dental, sino un cepillo interdental de la medida correcta, y la seda suele fallar justo en el punto que importa.
La herramienta más útil junto a un implante es un cepillo interdental de la medida correcta, pasado una vez al día por la línea de la encía donde la corona se une al implante. Una corona emerge de la encía con un perfil distinto al de un diente natural, así que la seda se desliza a menudo por delante del punto exacto que hay que limpiar. Te medimos el cepillo en la cita de colocación, y la mayoría de los pacientes necesita dos medidas distintas en la misma boca. Uno demasiado pequeño no hace absolutamente nada.
Un irrigador bucal llega bajo un puente de arcada completa y alrededor de implantes angulados donde no entra nada más, y para eso merece de verdad la pena tenerlo. Úsalo en potencia baja o media, con la punta dirigida a lo largo de la encía y no recta hacia el interior de la bolsa, porque la presión alta bajo el manguito puede empujar las bacterias más adentro en lugar de arrastrarlas fuera. Complementa al cepillo interdental; por sí solo retira restos, pero no la película adherida que causa la enfermedad.
Evita en casa las curetas de punta metálica, porque un arañazo en el cuello de titanio deja una superficie a la que la placa se agarra para siempre. Deja de lado las pastas blanqueadoras abrasivas sobre la corona y ten cuidado con la seda sin cera en coronas cementadas: una hebra olvidada en el surco desencadena una inflamación idéntica a una periimplantitis inicial. El colutorio de clorhexidina se usa en pautas cortas de una a dos semanas tras cirugía o infección, no a diario de forma prolongada.
La higiene en casa es la mitad del trabajo. La otra mitad es una limpieza profesional cada seis meses con instrumental seguro para el titanio, junto con una ficha de sondaje que registre la profundidad de las bolsas alrededor de cada implante, para que un cambio de dos milímetros se detecte como cifra y no como dolor. Quien viajó hasta aquí puede hacerlo con cualquier dentista de su ciudad: enviamos el pasaporte del implante y la ficha de sondaje inicial, para que quien te revise sepa cómo era tu normalidad.
Sí. Los cepillos oscilantes y sónicos son seguros sobre la corona y sobre la encía que la rodea. La restricción está en las curetas metálicas y las pastas blanqueadoras abrasivas, no en el cepillado eléctrico.
Cada seis meses en la mayoría de los pacientes, y cada tres o cuatro meses en fumadores, diabéticos y en quien perdió sus propios dientes por enfermedad periodontal.