El maxilar conserva solo el hueso que se le pide usar. La mayor parte de la anchura de la cresta desaparece en el primer año tras una extracción, y lo único que detiene esa pérdida es un implante.
Tras una extracción el hueso maxilar desaparece porque el hueso que rodeaba la raíz existe solo para soportar la carga masticatoria, y sin raíz esa carga cesa. La cresta alveolar pierde la mayor parte de su anchura en los primeros seis a doce meses, y el maxilar superior se reabsorbe más rápido que el inferior. Un implante de titanio restablece esa carga directamente en el hueso, y por eso detiene una reabsorción que ni un puente ni una prótesis removible pueden frenar.
Una prótesis removible se apoya sobre la encía y transmite la presión masticatoria de forma lateral por la superficie de la cresta, en lugar de hacia su interior. Esa presión no mantiene el hueso, acelera su pérdida, y por eso las prótesis necesitan un rebase cada pocos años: la base ha dejado de ajustar a un maxilar que sigue cambiando de forma. Un puente convencional es más amable con el hueso bajo los dientes pilares, pero la zona del hueco queda del todo descargada y se vacía igualmente.
La mayor parte de la anchura se pierde en el primer año y nunca vuelve del todo por sí sola. Un implante colocado con la cresta aún llena no requiere reconstrucción, y el implante en sí cuesta 299 €. Espera cinco años y esa misma zona puede necesitar un injerto óseo, o una elevación de seno en el sector posterior superior, lo que añade coste, una segunda fase quirúrgica y tres a seis meses de cicatrización. El resultado final puede seguir siendo excelente: simplemente llega más tarde y cuesta más.
Aquí todo plan de implantes empieza con un CBCT, no con una fotografía. Medimos la anchura de la cresta en milímetros en el punto exacto, la distancia al conducto del nervio en el maxilar inferior y al suelo del seno en el superior, además de la densidad ósea. Con 6 mm de anchura colocamos directamente. Con 3 mm lo decimos y presupuestamos el injerto con honestidad, en vez de descubrirlo a mitad de la cirugía. Esas mediciones te llegan por escrito antes de volar.
Unos 6 mm de anchura de cresta y 10 mm de altura en la zona, con margen seguro respecto al conducto del nervio o al suelo del seno. Un CBCT da las cifras exactas; una radiografía panorámica sola no puede.
Sí, con injerto o elevación de seno, y el resultado es fiable. Añade una fase quirúrgica, tres a seis meses de cicatrización y coste, y por eso mismo colocar pronto es el camino más barato.