No toda cresta fina necesita injerto, ni todo injerto implica seis meses de espera: dos medidas en un corte de CBCT resuelven la duda por adelantado.
Un implante de cuatro milímetros de diámetro pide al menos milímetro y medio de hueso por el lado de la mejilla y otro tanto por el lado de la lengua, así que la cresta debe medir unos siete milímetros de ancho. La altura pesa igual: en el maxilar inferior dejamos dos milímetros de margen de seguridad sobre el conducto del nervio. Esas dos cifras, medidas en un corte transversal de CBCT, deciden si necesitas injerto o no.
La cresta pierde buena parte de su anchura en los primeros seis meses tras una extracción, y la mayor parte de esa pérdida es la fina tabla ósea externa. Rellenar el alveolo con gránulos de injerto y una membrana el mismo día de la extracción conserva la forma, cuesta una fracción de una reconstrucción posterior y no añade ningún viaje. Si hay que sacar un diente y se planea un implante, esta es la decisión más barata disponible.
Los defectos pequeños se resuelven con gránulos y una membrana reabsorbible en el mismo acto que el implante, así que no se alarga el calendario. Los déficits horizontales mayores se hacen por fases: primero el injerto, el implante cuatro a seis meses después. Un colapso severo puede exigir un bloque de hueso tomado del ángulo mandibular y fijado con tornillos, que es cirugía de verdad con morbilidad real y nunca debería presentarse como algo rutinario.
Los implantes estrechos, los cortos y la geometría angulada de un All-on-4 existen precisamente para evitar el injerto, y con la anatomía adecuada funcionan. Algunos presupuestos incluyen injerto en todos los casos porque infla la factura en una cantidad previsible. Pide a cualquier clínica que te enseñe el corte de CBCT con la medida en milímetros encima. En nuestra unidad de Şişli, acreditada por Temos, esa imagen sale junto con el plan por escrito.
A menudo sí. Si el implante queda estable en el hueso existente y el defecto que lo rodea es pequeño y contenido, los gránulos y la membrana entran en la misma cita. Si el implante no tuviera hueso al que agarrarse, injertar primero es la única secuencia honesta.
Los gránulos se calientan y procesan hasta que solo queda la estructura cristalina mineral, sin proteína y por tanto sin riesgo de transmisión biológica. Si aun así prefieres evitar material de origen animal, existen alternativas sintéticas y de donante humano, y las usaremos en su lugar.