De doce a veinticuatro meses es el rango honesto en un adulto, y la edad no es el freno — lo que frena el caso es la enfermedad periodontal sin tratar y el bruxismo.
La mayoría de los casos adultos tarda de doce a veinticuatro meses, y un apiñamiento leve o una arcada inferior recidivada se termina en seis a nueve. Los dientes se mueven a un ritmo biológico parecido a los cuarenta que a los catorce; lo que cambia es que el adulto tiene hueso más denso, ya no le queda crecimiento que aprovechar y a menudo tiene ausencias, coronas viejas y un historial periodontal que condicionan el plan. La edad en sí no es el freno — lo es el estado de lo que ya hay en tu boca.
Tres cosas llevan un caso más allá de los dos años. La enfermedad periodontal sin tratar debe estabilizarse antes de aplicar cualquier fuerza, porque mover un diente por un periodonto inflamado acelera la pérdida ósea, y ese es un tratamiento aparte que parte de 250 €. Las ausencias obligan a abrir o cerrar espacio de forma deliberada, lo que lleva sus propios meses. Y el bruxismo nocturno intenso, que muchísimos adultos tienen, trabaja cada noche contra el movimiento previsto.
No hay límite superior de edad para la ortodoncia. Tratamos con normalidad a pacientes de cincuenta y sesenta y tantos, y la biología coopera mientras el soporte óseo esté sano y las encías no sangren. Las coronas y los implantes existentes complican la mecánica — un implante no se puede mover y pasa a ser un punto de anclaje — pero rara vez descartan el tratamiento. Lo que sí lo descarta es una enfermedad periodontal activa que el paciente no quiere tratar antes.
El tratamiento parte de 1.400 €, y la tarifa refleja el plan y no el número de meses, así que un caso que dure más de lo previsto no se encarece. A los pacientes que viajan desde fuera les concentramos registros, escaneos y la primera colocación en una sola visita y fijamos los controles en torno a viajes que ya tenían previstos. Preferimos estirar un caso a veinte meses con un calendario de viaje viable que acelerarlo a catorce e invitar a la recidiva.
No, siempre que tus encías y tu soporte óseo estén sanos. Valoramos primero el periodonto y, si hay enfermedad activa, la tratamos antes de empezar, porque mover dientes por hueso inflamado hace daño en vez de bien.
Cambia más la mecánica que la duración. Un puente no se puede mover como dientes separados y puede requerir seccionarlo o sustituirlo al final del tratamiento, algo que planificamos desde la primera cita.