La cicatriz se decide en la consulta, de pie y con tu propia ropa interior, no en el quirófano. Su longitud depende de tu piel sobrante, y esa parte no se negocia.
La marcamos contigo de pie, con la ropa interior o el bañador que uses de verdad: tráelo. La línea queda baja, normalmente de seis a ocho centímetros por encima del borde del pubis, y se inclina para seguir tu prenda y no un libro de texto. Marcar al paciente tumbado es como las cicatrices acaban por encima de la cinturilla. Diez minutos ante un espejo en la consulta deciden lo que verás los próximos veinte años.
La cicatriz tiene que ser lo bastante larga para retirar la piel que realmente sobra. Si la flacidez llega hasta los flancos, una cicatriz corta solo traslada el problema a unas orejas de perro en cada extremo, que luego exigen una segunda operación. La cicatriz de una abdominoplastia completa suele ir de cadera a cadera. Quien te promete una cicatriz corta fija sin verte de pie te está dando una medida, no un plan quirúrgico.
Si tu piel sobrante está sobre todo por debajo del ombligo, cabe una miniabdominoplastia sin recolocar el ombligo y con una cicatriz más corta. Si no es así y la piel de encima del ombligo debe bajar, la abertura original del ombligo se cierra, y queda una cicatriz vertical corta entre la línea horizontal y el ombligo nuevo. En ese escenario es una parte esperable de la operación, y debes oírlo en la consulta, no en la sala de despertar.
Roja y firme los dos primeros meses, más blanda y clara a partir del tercero, aspecto definitivo entre los doce y los dieciocho. Gel de silicona a diario desde la tercera semana una vez cerrada del todo la herida, SPF 50 siempre que vaya a darle el sol durante un año, y nada de estirar la zona con cambios de peso. Juzgar la cicatriz en la octava semana —la fase en que peor aspecto tiene— es el motivo más habitual de que los pacientes se alarmen sin necesidad.
Con la mayoría de braguitas de biquini sí, siempre que la marquemos de pie con la prenda que piensas usar. Los modelos muy bajos son la excepción, y esa conversación toca antes de la cirugía, no después.
Suele retirarse con la elipse de piel, porque queda dentro de la zona que extirpamos. En ese sentido cambias dos cicatrices por una, en una posición más baja y mejor escondida.