El músculo está listo a las dos semanas; la capa que lo cubre no. Pecho a las seis semanas, y por qué el chaleco de compresión evita el seroma que lo retrasa todo.
Retirar la glándula y la grasa de alrededor deja un espacio bajo la piel que debe sellarse contra la pared torácica. Cada contracción pectoral fuerte cizalla esa capa en curación, y el resultado es una colección de líquido, una cicatriz firme e irregular o una piel que se asienta de forma desigual. El músculo en sí está bien en dos semanas; es la capa que lo cubre la que marca el calendario. Por eso hacer press de banca en la tercera semana cuesta más de lo que aporta.
Caminar esa misma tarde. Trabajo de oficina a los cuatro-cinco días. Bicicleta suave o caminar rápido a las dos semanas, con la frecuencia cardiaca moderada. Pierna desde la tercera semana, sin bloquear el tronco, sin sentadillas pesadas y sin nada que obligue a agarrar con fuerza. Espalda y hombros en la cuarta semana con poco peso. Pecho, fondos, flexiones y press militar pesado a las seis semanas. Entrenamiento a plena intensidad a las ocho-diez semanas, cuando la hinchazón deje de cambiar de una semana a otra.
Tres semanas a tiempo completo y luego tres más solo por la noche. El chaleco mantiene la piel contra la pared torácica para que vuelva a adherirse en la posición correcta, y evita que se acumule líquido en el espacio donde estaba la glándula. Los hombres que lo abandonan al quinto día son los que vuelven en la cuarta semana con un seroma que hay que drenar. Es incómodo, es poco glamuroso y es el seguro contra complicaciones más barato que existe.
El tejido glandular extirpado no vuelve a crecer. Lo que sí ocurre es que un nuevo desencadenante hormonal —esteroides anabolizantes, SARM, algunos antidepresivos, un problema testicular o tiroideo sin tratar— estimula el tejido que queda y el pecho vuelve a cambiar. Si la primera vez lo causó un ciclo, operar sin una conversación franca sobre la aromatasa y el manejo posciclo es medio tratamiento. Preferimos tener esa conversación antes que fingir que la operación es toda la respuesta.
Perderás algo y lo recuperarás en cuatro a seis semanas desde la vuelta. Seis semanas de desentrenamiento no deshacen años de trabajo, mientras que una reoperación cuesta mucho más tiempo que eso.
Sí, desde la tercera y la cuarta semana respectivamente, con poco peso y sin esfuerzo de agarre. Evita todo lo que obligue a bloquear con fuerza el pecho, incluido el peso muerto pesado.