Dos motivos la justifican: reflujo grave y pérdida de peso insuficiente con un esfuerzo conductual documentado detrás.
Una minoría de pacientes con manga desarrolla un reflujo que la medicación no controla, y la exposición ácida mantenida arriesga dañar el esófago. La conversión a bypass es el tratamiento definitivo y suele resolverlo.
Cuando el paciente ha seguido de verdad el programa, ha acudido al seguimiento y aun así no ha logrado una pérdida relevante, la conversión puede ayudar. Cuando nunca se acudió al seguimiento, la cirugía de revisión suele repetir el resultado — por eso pedimos la historia con honestidad.
Más tiempo de quirófano, más complicaciones que en la operación primaria y una recuperación más exigente. Es un paso mayor que la primera cirugía, no un simple ajuste.
La valoración endoscópica, retomar el trabajo con la dietista, la terapia GLP-1 y el apoyo conductual resuelven una parte importante de los casos sin más cirugía. Recorremos ese camino antes de reservar quirófano.
Sí, con el informe quirúrgico y una endoscopia actual. Sin documentación de la operación original, empezamos por las pruebas de imagen.