Dos millones de pacientes al año no pueden equivocarse todos — pero aquí la distancia entre la mejor y la peor clínica es mayor que en el resto de Europa.
Un amplio grupo de cirujanos especialistas, un alto volumen de intervenciones, hospitales privados modernos construidos en los últimos quince años y una ventaja cambiaria que hace asequible una atención de nivel europeo. La regulación estatal mediante licencias de turismo sanitario llegó en 2017 y se ha endurecido desde entonces.
Los centros necesitan un Certificado de Autorización de Turismo Sanitario; los intermediarios necesitan su propia autorización; los cirujanos deben ser especialistas registrados. Todo esto se puede comprobar antes de viajar — y eso es justo lo que separa a los pacientes informados de los desafortunados.
Muchas webs son agencias de marketing, no clínicas. Subcontratan al centro que tenga hueco, y por eso algunos pacientes se enteran del hospital y del cirujano solo al llegar. Pide ambos nombres por escrito antes de pagar nada.
Plan y precio por escrito antes de volar, el nombre del cirujano, hospital autorizado, traslado VIP, intérprete en cada cita, una revisión postoperatoria antes de la salida y un contacto concreto con nombre que responda a los mensajes cuando ya estés en casa.
No — la diferencia de precio es estructural: costes fijos, salarios, tipos de cambio y volumen. Los estándares varían de una clínica a otra, exactamente igual que en tu país.