Las cremas no hacen nada. La proteína y el ejercicio ayudan algo. Pasado cierto punto solo la cirugía la quita, y el momento importa.
Las fibras de elastina dañadas por años de estiramiento no se regeneran. La edad, el tabaco, el daño solar, cuánto se ha perdido y a qué velocidad determinan la retracción, y nada de eso responde a productos tópicos.
Proteína suficiente durante la pérdida rápida, entrenamiento de fuerza para rellenar la estructura con músculo, hidratación, dejar de fumar y adelgazar a ritmo constante en lugar de extremo. Juntos marcan una diferencia visible pero modesta.
De doce a dieciocho meses después de que el peso se haya estabilizado. Operar antes supone quitar piel que aún se habría retraído, y perder más peso después vuelve a aflojar el resultado.
Abdominoplastia, braquioplastia, lifting de muslos o lifting corporal inferior según el patrón. Son operaciones reales que cambian forma por cicatrices largas: un canje que casi todos los pacientes posbariátricos ven válido, pero debe ser una decisión informada.
A veces, cuando la piel provoca infecciones de repetición o problemas funcionales. El contorno puramente estético suele pagarlo el paciente.