La caída por shock de la tercera semana asusta a todo el mundo. Es lo más normal de todo el proceso.
Se forman costras alrededor de cada injerto y caen hacia el día 10–14 con lavados suaves. La rojez del área receptora es normal durante 2–4 semanas, y más en pieles claras. Duerma a 45° las tres primeras noches.
El pelo trasplantado se cae casi del todo. El folículo permanece — solo se pierde el tallo, mientras el folículo entra en reposo. Algunos pelos nativos junto a los injertos también caen. Es cuando los pacientes nos escriben convencidos de que ha fracasado. No es así.
Salen tallos nuevos, finos y a veces rizados. La densidad se ve irregular porque los pelos brotan a ritmos distintos. Las fotos del cuarto mes rara vez impresionan y no predicen nada del duodécimo.
Los tallos engrosan y adquieren su textura final. Hacia el mes ocho se ve el 80 % del resultado, el 95 % al doce, y la coronilla puede tardar quince. Juzgue entonces — nunca antes.
Secador frío desde la semana tres; tinte desde el mes dos, con el cuero cabelludo ya calmado.