A los seis o doce meses según el modelo, y la fecha no se negocia. La retirada es una endoscopia de quince minutos; el mes siguiente decide tu resultado.
Un balón gástrico se retira a los seis o doce meses según el modelo, y esa fecha no se negocia. La cubierta se degrada despacio con el ácido gástrico; dejarlo más allá de su vida útil expone a un desinflado y, rara vez, a una obstrucción cuando el dispositivo colapsado pasa al intestino. La retirada no es algo que aplazar porque la pérdida de peso siga yendo bien. La programamos a la vez que la colocación, antes de que vueles a casa.
Es la misma endoscopia de la colocación, al revés, con sedación ligera y unos quince minutos de duración. Se punciona el balón, se vacía el suero por el catéter y se extrae la cubierta desinflada por la boca. Estás despierto en menos de una hora, bebes esa misma tarde y tienes autorización para volar al día siguiente. No hay ninguna incisión en ningún momento, y por eso justamente el balón encaja con quien no va a operarse.
Cuenta con que el hambre real vuelva en dos a cuatro semanas, y con que resulte brusca tras meses sin apenas pensar en la comida. Este es el punto en el que el resultado se conserva o se pierde. Los hábitos construidos con el balón dentro — primero la proteína, porciones medidas, comer despacio — son lo único que sigue trabajando, así que concentramos las sesiones con la dietista en las semanas anteriores y posteriores a la retirada, y no en las semanas siguientes a la colocación.
Se puede repetir el balón tras un intervalo corto y sí los colocamos. Pero somos sinceros: un segundo balón en alguien que recuperó todo lo del primero suele estar tratando el problema equivocado. A 2.800 € por balón frente a 3.800 € por una manga, dos balones cuestan más que la operación y dan una fracción de su durabilidad. Si tu IMC te hace candidato a cirugía, te lo diremos en vez de venderte el producto más cómodo.
Sí, y un pequeño número de pacientes lo hace, casi siempre en las dos primeras semanas. La retirada precoz es la misma endoscopia de quince minutos. Preferimos con diferencia sacarlo a que pase seis meses mal, y lo decimos antes de que la persona decida seguir adelante.
Depende casi por completo de si se aprovechó el seguimiento. Los pacientes que completan el programa con la dietista suelen conservar la mayor parte de lo perdido; los que dejaron de responder tras la retirada recuperan una parte importante en un año. No daremos una cifra única, porque sería deshonesto.