Cuarenta minutos con anestesia local quitan esa mirada cansada que no arreglan ni las cremas ni el sueño.
El problema del párpado superior es casi siempre el exceso de piel que se pliega sobre la línea de las pestañas. Extirpar una elipse precisa devuelve la plataforma palpebral y, en casos marcados, recupera parte del campo visual superior — por eso a veces tiene indicación médica.
Las bolsas bajo los ojos son bolsas de grasa herniada, no hinchazón. Reposicionar esa grasa en el surco lagrimal — en vez de limitarse a quitarla — evita el aspecto hundido y esquelético que daban las técnicas antiguas.
La anestesia local con sedación ligera es más segura que la general en un procedimiento de 40 minutos y permite al cirujano pedirte que abras y cierres los ojos durante el marcaje, que es como se controla la simetría.
Puntos fuera el día 5–7, hematomas casi resueltos el día 10, maquillaje a las dos semanas, asentamiento final a los tres meses. La mayoría vuela a casa el cuarto o quinto día.
Bien hecha, no — devuelve el párpado que tenías hace diez años. Lo que crea una mirada cambiada y de sobresalto es quitar piel de forma agresiva.