La sobreextracción es el único error sin arreglo. Se ve como un clareo irregular en la nuca que ninguna clínica puede deshacer.
Una donante típica alberga 6.000–8.000 injertos de por vida, de los que quizá 5.000–6.000 pueden extraerse sin clareo visible. La medición de densidad — no el ojo — es lo que nos da su cifra, y medimos con densitómetro antes de presupuestar.
Zonas apolilladas detrás de las orejas, una banda translúcida en la nuca y puntos blancos visibles al cortar el pelo corto. Aparece meses después y ningún trasplante lo arregla, porque los folículos ya no están.
El precio por injerto premia extraer más. Una clínica que cobra 1 € por injerto gana más con 5.000 injertos que con 3.200 — aunque 3.200 fuera la cifra correcta. El paquete cerrado elimina ese incentivo, y es una de las razones por las que lo usamos.
Los injertos de barba pueden complementar la donante craneal en casos avanzados, sobre todo en la coronilla, donde la textura importa menos. Se comportan distinto — más gruesos, otro ciclo de crecimiento — así que complementan la donante, no la sustituyen.
Sí. La registramos y la incluimos en su plan escrito junto a la cifra de injertos y su razonamiento.