La línea de grapas necesita cuatro semanas para cicatrizar. Correr hacia el sólido es el único error con una complicación grave detrás.
Agua, caldo, bebidas proteicas diluidas. Objetivo: 60–80 g de proteína y 1,5 litros de líquido al día, a sorbos constantes. Esta es la fase en la que la deshidratación devuelve a la gente al hospital, no el hambre.
Todo lo que sea liso: yogur, sopas trituradas, pescado en puré, huevo revuelto. La proteína sigue yendo primero en cada comida. Tres o cuatro comidas pequeñas y líquidos aparte entre ellas.
Pescado desmenuzado, carne picada, verdura blanda. Mastica mucho más de lo que parece necesario: veinte veces por bocado es el consejo estándar, y es el hábito que evita dolor y vómitos después.
Primero proteína, después verdura y al final hidratos. Nada de beber 30 minutos antes ni después de comer. Evita las bebidas con gas y trata el alcohol con cautela: tras la cirugía la absorción es más rápida y la tolerancia mucho menor.
Suele ser por comer demasiado rápido, demasiado o masticar poco. Un vómito persistente exige valorar una estenosis: contacta con nosotros en vez de acostumbrarte.