La faja hace más por su contorno final que cualquier masaje — y el masaje agresivo de la primera semana perjudica, no ayuda.
Retirar grasa deja un espacio entre piel y músculo, y el cuerpo rellena de líquido cualquier espacio. Una presión externa constante mantiene ese espacio cerrado mientras la piel se readapta y los planos tisulares vuelven a pegarse. Pedimos la faja las veinticuatro horas durante las cuatro primeras semanas, salvo para ducharse, y luego doce horas diarias otras cuatro. Demasiado floja no sirve de nada; demasiado apretada deja un pliegue que puede marcar la piel de forma permanente.
El drenaje linfático es suave, lento y dirigido hacia los ganglios. Empezamos entre el tercer y el quinto día y planificamos de diez a quince sesiones a lo largo de las seis primeras semanas. El masaje profundo y doloroso de la primera semana aumenta los hematomas y no mueve el líquido más rápido; si un terapeuta le hace daño, lo que recibe no es drenaje linfático. Le enseñamos el automasaje para que pueda continuarlo en casa.
Entre la tercera y la octava semana muchos pacientes notan zonas duras e irregulares bajo la piel. Es una mezcla de hinchazón residual y tejido cicatricial en formación, y es el motivo por el que compresión, movimiento suave y drenaje merecen el esfuerzo. La mayor parte se ablanda a lo largo de tres a seis meses. El contorno solo es definitivo hacia los seis meses, así que juzgar el resultado en la semana seis es juzgar la hinchazón.
Camine diez minutos cada dos horas desde la tarde de la cirugía — protege frente a los trombos y ayuda al drenaje. Faja puesta, nada de gimnasio durante tres semanas, ni hammam ni sauna durante seis. Cuente con necesitar una talla de faja menor hacia la tercera semana, según baja la hinchazón. Fotografíe cualquier cosa que le preocupe y envíela por WhatsApp al +905402555055; un coordinador responde también después de volver a casa, no solo mientras está en Estambul.
Cuatro semanas continuas y otras cuatro a tiempo parcial es la respuesta honesta en la mayoría de casos de abdomen y muslos. Dejarla a las dos semanas es el motivo más frecuente de que una buena cirugía acabe con un contorno mediocre.
No es obligatorio. Mejora de forma fiable el confort y la hinchazón de las primeras semanas, y organizamos sesiones durante su estancia, pero ningún masaje salva un resultado si no se lleva la faja compresiva.