Titulación de especialista, acceso a quirófano hospitalario y fotos de casos de tu intervención concreta: todo lo demás es decoración.
«Médico estético» y «cirujano plástico» no son lo mismo. En Turquía, los cirujanos plásticos son especialistas registrados; el registro del Ministerio de Sanidad es público. Pide el nombre completo y compruébalo: son tres minutos.
Un cirujano puede ser excelente y el centro, inadecuado. Pregunta qué hospital es, si tiene cuidados intensivos y si el cirujano está autorizado a operar allí. La cirugía corporal mayor en consulta es una línea roja.
Pide casos de tu intervención, en un cuerpo parecido al tuyo, fotografiados con el mismo ángulo e iluminación antes y después, y con el intervalo indicado. Las fotos estrella escogidas a dedo y sin fechas no dicen nada.
Un cirujano que te dice qué no deberías hacerte vale más que uno que está de acuerdo con todo. Si nadie ha dicho «no» a ninguna parte de lo que pides, estás hablando con ventas, no con cirugía.
El precio debe ser un filtro, nunca el criterio. El presupuesto más barato y el más caro son, por sí solos, igual de poco informativos.