La mayoría de los fármacos sigue funcionando, pero tres grupos hay que revisarlos antes de viajar: liberación prolongada, antiinflamatorios y margen estrecho.
La mayoría de los fármacos sigue funcionando tras un bypass gástrico, pero hay tres grupos que revisar antes de viajar: los comprimidos de liberación prolongada, los antiinflamatorios y todo lo que tenga un margen estrecho entre la dosis eficaz y la tóxica. El motivo es pura geometría. El comprimido se encuentra ahora con un reservorio pequeño y un recorrido de absorción acortado, así que una cápsula pensada para liberar su contenido en ocho horas puede haber pasado de largo antes de terminar de liberar nada.
El ibuprofeno, el diclofenaco, el naproxeno y la aspirina usada como analgésico salen de la lista para siempre tras un bypass. Erosionan la mucosa en la unión entre el reservorio y el intestino, y una úlcera marginal ahí duele, cicatriza despacio y a veces necesita otra intervención. El paracetamol no da problema. Si tienes una enfermedad que exige de verdad antiinflamatorios a largo plazo, solemos recomendar una manga en lugar de un bypass, y lo decimos en la consulta.
Los comprimidos de liberación prolongada, con cubierta entérica o de tamaño grande se cambian por formas de liberación inmediata, líquidas o triturables durante los tres primeros meses, mientras el reservorio es pequeño. La hormona tiroidea, los antidepresivos, los antiepilépticos, la warfarina y los antidiabéticos necesitan que se les comprueben de nuevo niveles o dosis después, en vez de darlos por buenos. Escribimos a tu médico prescriptor con los detalles de la operación, porque quien vigile tu analítica en casa no debería enterarse de esto por ti.
Este es el cambio del que nadie avisa a los pacientes. La insulina y los antidiabéticos orales suelen tener que reducirse a los pocos días del bypass, a veces antes del alta hospitalaria, y las pastillas de la tensión van detrás en las primeras semanas. Mantener la dosis antigua en un cuerpo que ya no la necesita provoca hipoglucemias y mareos justo en el momento en que estás viajando. Planificamos la bajada por escrito y se la entregamos a tu médico a partir del segundo mes.
La absorción se vuelve menos fiable, sobre todo en los primeros meses y si hay vómitos, así que pedimos a las pacientes que usen un método no oral: implante, inyección o DIU. La fertilidad además regresa pronto al bajar el peso, lo que hace esto más urgente de lo que la mayoría espera.
Paracetamol, sí. Ibuprofeno y el resto de antiinflamatorios, no, y es para siempre, no una restricción del primer año. Si de vez en cuando necesitas algo más fuerte, pregúntanos a nosotros o a tu médico en lugar de echar mano de lo que ya tienes en el armario.