Fuga, hemorragia, trombo y estenosis son los cuatro que importan. Esta es la probabilidad de cada uno y cómo se previenen.
La complicación precoz más grave, presente en torno al 1 % de las mangas. Prevención: técnica cuidadosa, refuerzo cuando está indicado y prueba de fugas antes del alta. Detección: taquicardia y dolor, y por eso mantenemos a los pacientes 2–3 noches y no una.
La hemorragia afecta a cerca del 1–2 % y suele manejarse de forma conservadora. El tromboembolismo venoso es más raro pero más peligroso: se previene con compresión, anticoagulantes y, sobre todo, caminando a las pocas horas de la cirugía.
El estrechamiento de la manga o de la anastomosis provoca vómitos persistentes y se trata por endoscopia. El reflujo aparece o empeora en una minoría tras la manga, y por eso una ERGE previa inclina la decisión hacia el bypass.
Previsibles y evitables: B12, hierro, calcio y vitamina D. No es tanto una complicación de la cirugía como la consecuencia de no tomar los suplementos, y por eso la analítica anual forma parte del programa y no es un extra opcional.
Las grandes series sitúan la mortalidad de la cirugía bariátrica al nivel de la extirpación de vesícula, menor que la de la obesidad grave sin tratar a largo plazo.